En la ciudad de Melvaunt, el puerto mas importante en el Moonsea, hubicada en la region de Thar, Cyrid, Erwin, Danator y Fiona detuvieron su viaje hacia el este, habiendo perdido el rastro a su objetivo, los demoniacos Fey'ri que habian despertado recientemente de su largo encierro en Hellgate Keep, destruido hace poco por una tremenda explosión y ocupada por Turlang el Ent y sus seguidores para vigilar ese nido de los infiernos.
Silver Marches
Todo comenzo en Evereska, ultima ciudad de los elfos en Faerûn, hubicada en las Nether Mountains, no muy lejos del gran desierto de Anauroch, donde Cyrid Kel'Thamir estaba de paso durante sus viajes, fue recibido por las autoridades, que le asignaron la casa de Erwin Gol'Asso, una costumbre bastante normal para aquellos elfos que estan de visita, ya que la ciudad no tiene posadas. Alli se conocieron ambos elfos y compartieron algunos relatos de sus viajes, que para dos elfos son mas valiosos que un tesoro de dragon.
Un dia, los lideres de la ciudad, llamaron a Erwin para asignarle una mision en el High Forest debido a que recientemente llegaron reportes de los exploradores de los Elfos del Bosque acerca de extrañas criaturas que parecian ser una cruza entre elfos y demonios. En situaciones normales Evereska no se entrometeria en asuntos fuera de su ciudad, pero los reportes eran demasiados y siempre iguales, por lo que eligieron a Erwin, uno de los pocos exploradores que estaban en la ciudad en ese momento. Cyrid tambien se ofrecio a participar de la investigación, debido a que ayudaba a su misión.
Ambos elfos partieron para la ciudad de Reithelaethor, donde los elfos del bosque relataron los sucesos que habian estado ocurriendo cerca de Hellgate Keep esas ultimas semanas. Tambien les recomendaron que viajaran primero al poblado de Teuveamanthaar, el punto mas cercano a su objetivo todavia en control de los elfos. Por lo que tanto Cyrid como Erwin marcharon hacia esa ciudad. El viaje no fue tan tranquilo como el anterior, una pequeña banda de goblins se encontraba dentro del bosque, y ambos viajeros, verdaderos a su naturaleza elfica, no podian permitir que criaturas malignas y destructoras de la naturaleza como los goblins pasearan impunemente entre arboles milenarios.
Erwin, con arco en mano, apunto con cuidado al que parecia ser el lider del grupo, y su flecha viajo perfectamente, aniquilando al goblin instantaneamente, luego cambiando su posición con el sigilo que solo un elfo puede lograr. Mientras tanto Cyrid, con su confiable espada dio un rodeo por el campamento, atacando por detras a los sorprendidos goblins que apenas segundos antes vieron como su lider caia muerto de solo una flecha, y junto con la visión de Cyrid y su espada, moviendose con tanta agilidad, casi bailando y cortando el cuello de los dos goblins mas cercanos a él, mientras detenia el ataque de sus crudos garrotes con el mismo agil movimiento. Al mismo tiempo Erwin dejo volar la segunda flecha, que golpeo al cuarto goblin directamente en la espalda cuando este se dio vuelta para ver a Cyrid y su facilidad al eliminar dos de sus compañeros de tribu. Los demas goblins, completamente tomados por sorpresa en la carga de Cyrid y por las flechas de Erwin y mostrando tipica lealtad goblin, huyeron rapidamente en todas las direcciónes.
Satisfechos de haber limpiado los bosques, y con dos goblins mas para cada uno, Erwin y Cyrid retomaron la marcha hacia Teuveamanthaar. Llegaron dos horas despues del incidente con los goblins, alli fueron recibidos por uno de los exploradores de la ciudad, un elfo del bosque, que los condujo a los druidas. Terminados los saludos formales, ambos elfos informaron a los druidas de su misión, y los druidas, conociendo los peligros ofrecieron la ayuda de uno de los druidas jovenes, por lo que Danator Re'Danion se unió al grupo. En la ciudad descansaron durante dos dias, en los cuales pudieron ver la vida de sus habitantes y los rituales de los druidas durante el ciclo del día.
En la mañana del tercer dia, Cyrid, Danathor y Erwin partieron de la ciudad y continuaron su viaje hacia Hellgate Keep, donde la conversación se mantuvo principalmente entre Cyrid y Erwin, ya que Danathor parecia no estar muy interesado en ella. Entrada la noche, Danathor, acostumbrado a la vida en el bosque, pudo sentir que alguien o algo los estaba siguiendo. Los tres elfos rapidamente se armaron dispuestos a defenderse de aquello que los seguia, pero repentinamente sentian como sus musculos dejaban de responderles. De las sombras surgieron .. Drows! Los tres estaban completamente sorprendidos de ver un grupo de elfos oscuros vestidos con armaduras de cuero oscuro, armados con pequeñas ballestas. Pero mas sorprendidos estuvieron de que no asesinaron en ese instante, sino que fueron capturados y conducidos a un campamento levantado en las cercanias del lugar donde los apresaron. Lo poco que pudieron ver era una pequeña fuerza de elfos oscuros, probablemente un grupo de exploración o algo similar.
Todo parecia normal en el campamento durante algunas horas, hasta que a lo lejos, el sonido de un cuerno se escucho, seguido por otros. En ese momento los tres elfos capturados y encerrados en la misma celda vieron como sus captores tomaban sus armas y se aprestaban para pelear o algo mas. Primero unos instantes de silencio, luego, el golpe de acero contra acero, gritos de dolor instantes despues, silencio nuevamente. Unos minutos despues, figuras sombrias se acercaron a la prision donde los tres elfos estaban encerrados, parecian fantasmas, con destellos de color plateado flotando sobre figuras que se mezclaban con la oscuridad de la noche. Repentinamente escuchan el sonido de candados abriendose, las voces, claramente femeninas, les dicen amablemente que son libres de poder salir y que los Vhaeraunitas fueron derrotados.
Un poco confundidos por todo lo ocurrido, no notaron inmediatamente que la voz que les hablo provenia de una muy bella elfa de piel oscura, cabello plateado y sonrisa amable. Cuando pudieron reaccionar lo primero que pensaron es que fueron capturados nuevamente, pero viendo su incomodidad la elfa oscura hablo nuevamente.
- Calma, no tengan miedo, nosotros somos sacerdotizas de Eilistraee, somos elfos oscuros, pero no drow. A traves de Eilistraee encontramos salvacion y pudimos liberarnos de nuestro pasado.
- Donde piensan llevarnos? Dijo Erwin, todavia inseguro de las intenciones de la joven.
- Son libres de caminar por donde quieran, nuestra intencion al atacar este campamento fue derrotar a los seguidores de Vhaeraun y liberarlos, fui yo quien vio el momento cuando los capturaban y rapidamente alerté a mis hermanos y hermanas para que nos ayudaran a rescatarlos.
- No se preocupen, conozco un poco de Eilistraee. Menciono Cyrid. Aunque jamas pense que fuera cierto, despues de todo, quien creeria que hay elfos oscuros que abandonaron el camino del mal?
- He ahi el mayor de los problemas que tenemos, siempre fuimos pocos y solo recientemente hemos empezado a tener contacto con otros elfos de la superficie. Si les interesa conocer un poco mas acerca de nosotros, los recibiremos encantados, nuestro campamento esta cerca y estabamos por cenar, se ven hambrientos despues de tantas horas en esa celda. Sus armas y objetos estan separados para que no tengan que buscarlo entre todos los cofres.
- Muchas gracias. Dijo secamente Danathor.
- Veo que a alguien le sento mal el tiempo en la celda. Respondio con cierto tono acido/picaresco Cyrid, algo poco usual para él.
- No me agradan los espacios cerrados.
- Al menos alégrate que ya salimos de eso. Tenemos la cena ya preparada, y tambien me interesaria conocer más acerca de Eilistraee, debo admitir que mis conocimientos sobre ella son mas que... escasos.
- Mientras completemos nuestra misión, no creo que haya problemas, pero tengan cuidado, elfos oscuros o drows, para mi siguen siendo peligrosos, permanezcan en alerta.
- Por cierto, mi nombre es Alydril. Dijo la cleriga.
Acompañaron a la joven sacerdotiza al campamento, donde pudieron ver aliviados que ademas de los elfos oscuros de cabello plateado, tambien habia un par de elfos lunares y un pequeño grupo de humanos que tambien servian a Eilistraee. Eso les permitio relajarse y experimentar con una mente mas abierta lo que aprenderian esa noche.
A la mañana siguiente, habiendo descansado tranquilamente despues de observar durante horas los rituales de las sacerdotizas y disfrutado de una grandiosa cena, hablaron nuevamente con Alydril, le mencionaron acerca de su misión de investigar Hellgate Keep y lo que podrian llegar a encontrar, por lo que ella ofrecio la ayuda del campamento para resolver ese misterio y ayudarlos en lo que puedan.
Partieron los tres elfos junto a cinco sacerdotizas, entre ellas Alydril y tres de los mejores guerreros disponibles en ese momento con destino a Hellgate Keep. El viaje fue calmo y sin inconvenientes, con animadas conversaciones entre los varios seguidores de Eilistraee, un poco apartados se encontraban los tres elfos, todavia un poco incomodos de caminar cerca de elfos oscuros.
Cerca de su destino, repentinamente todo se volvio en silencio, una tensa calma que avecinaba al peligro se cernia entre los heroes. Y a lo lejos sombras que aparecian y desaparecian en meros instantes, tan rapido que solo parecian ilusiones causadas por la luz. Uno de los guerreros, que habia nacido en Menzoberranzan, la ciudad de la Reina Araña, con sus instintos mucho mas agudos por haber sobrevivido durante decadas en esa ciudad fue el primero en distinguir claramente lo que se acercaba, tenia la forma de un sucubo, pero con orejas en punta, piel color bronce.
- Asi que, los rumores que recibimos en Evereska eran ciertos. Comento Erwin.
- Preparense, su presencia es maligna y poderosa. Respondio el guerrero que primero los divisó.
Solo uno aparecio, al parecer se encontraba en una mision de exploración, lo que explicaba porque aparecia y desaparecia tan rapido, pero cuando se dio cuenta que fue detectado prefirio una aproximación directa, despues de todo, que podian hacer tres elfos para lastimarlo. Y ese fue su error, su arrogancia le impidio ver mas alla de los tres elfos que veia en el camino, cuando los seguidores de Eilistraee atacaron, tuvieron la sorpresa total y poco pudo hacer el Fey'ri para soportar las flechas de Erwin, la magia de Danathor, los movimientos de Cyrid, que nuevamente bailaba junto a los demas guerreros que los acompañaban.
- Parece un dorado. Menciono Danathor.
- No es algo demasiado sorprendente, en Menzoberranzan tenemos nuestras propias cruzas de drow y demonio.
- A quien le agradaria vivir en una cueva, rodeado de criaturas asi? Dijo Danathor bastante sorprendido.
- Muchos. Respondio rapidamente el guerrero originario de la ciudad subterranea. Aunque desde que vi la superficie, jamas pense en volver.
- Debemos seguir investigando y ver cuanto poder tienen estas criaturas. Continuemos hacia las ruinas de Hellgate Keep.
Siguieron en silencio, y aun mas atentos, si eso es posible de lograrse dadas las circunstancias. No tomo demasiado tiempo llegar hasta las ruinas, donde Erwin, tomando el puesto de explorador, pudo divisar mas criaturas como la que habian eliminado, junto a un elfo de cuatro brazos y la que parece ser la lider, una elfa de apariencia muy siniestra y enormes alas demoniacas. Rapidamente regreso con el resto del grupo, pidiendole a Solonor Thelandira no haber sido descubierto.
- He avistado mas criaturas iguales a la que encontramos antes, junto a uno que posee cuatro brazos y un tamaño descomunal al lado de lo que presiento es su lider, una sucubo con apariencia de elfa.
- Draegloth, es el nombre que le damos en Menzoberranzan a los medio demonios creados de la union de un Glaabrezu y un elfo. Son muy fuertes guerreros pero no suelen ser muy inteligentes, lo mejor que podemos hacer para derrotarlo es confundirlo. Pero seguramente sus "amigos" habran previsto eso. Tendremos que tener cuidado.
Asi idearon rapidamente un plan para poder causar el mayor efecto posible, primero atacarian al gigante de cuatro brazos, el mas peligroso de todos si eran obligados a pasar al combate cuerpo a cuerpo. Erwin se deslizo entre los arboles hasta posicionarse en uno que le permitia un disparo directo con su arco. Danathor convoco a las fuerzas de la naturaleza y les pidio que las mismas raices del suelo se elevaran para atrapar a aquellas abominaciones que caminaban por tan sagrado bosque. Cyrid se concentro en sincronizar sus movimientos con el ataque que iban a realizar los guerreros de Eilistraee. Mientras que Alydril y las demas sacerdotizas pedian proteccion a su diosa para que las fuerzas malignas no puedan vencer.
Todo comenzo rapidamente, las raices que emergieron de la tierra atraparon al gigante de cuatro brazos y a otros Fey'ri que no reaccionaron rapidamente, mientras que las flechas deErwin acertaban en el pecho al gigantesco Draegloth, al mismo tiempo los guerreros de Eilistraee atacaron con furia y velocidad y Cyrid emergio de un costado para cubrir espacios en la defensa de los elfos oscuros con su agil forma de pelear, con su espada en la mano derecha parando el ataque de un Fey'ri que habia reaccionado con velocidad a las raices que surgieron del suelo, dando rapidamente un paso hacia la izquierda para romper el bloqueo de ambas espadas, sorprendiendo al Daemonfey por la velocidad del movimiento mientras intentaba realinear su arma para volver a atacar, situacion que Cyrid aprovecho para emplear su espada como una lanza y atravesar el pecho expuesto del medio demonio.
La Condesa Sarya empleando su poderosa contramagia, deshizo el conjuro de Danathor, lo que libero a todos los que fueron atrapados, poniendo en desventaja a los atacantes, ya que ahora iban a ser superados en una cantida de dos a uno. El mas terrible de todos era el Draegloth, con una falta completa de sutileza y sabiduria en batalla, pero algo que era compesando por su terrible fuerza bruta, en pocos segundos elimino a dos de los guerreros de Eilistraee, mientras recibia impunemente las flechas de Erwin y no se molestaba en evitar los certeros y poderosos ataques de Cyrid, solo la magia druidica de Danathor y la fuerza divina de las sacerdotizas evitaron que esa descomunal bestia acabara con todos en meros segundos. Lo que sorprendio aun mas a los Daemonfey cuando una lluvia de proyectiles de color azul y blanco golpeo al Draegloth y a Sarya desde la nada, y pensando erroneamente que aun mas fuerzas enemigas habian llegado al lugar, prefirieron emprender la retirada y abandonar el lugar antes que perder a uno solo de ellos que todavia no habian recuperado completamente su fuerza.
- Vaya miedosos. Escucharon todos los sobrevivientes, bastante agotados y todavia sorprendidos del fin de la batalla, la voz parecia provenir de entre los arbustos.
- Escucharon lo mismo que yo? Dijeron en perfecta sincronia todos los presentes.
- Si, todos lo escuchamos, viene de alli. Dijo Alydril señalando a los arbustos cercanos. Quien quiera que este escondido alli, que salga y se muestre en nombre de Eilistraee.
De forma calmada surge de entre los arbustos una elfa de piel y cabellos dorados, su forma de moverse y mirada delataban su joven edad, probablemente ni siquiera haya cumplido el primer siglo de vida.
- Ar'Tel'Quessir. Que hace una dorada en medio del High Forest y tan cerca de Hellgate Keep? Pregunto el guerrero de Menzoberranzan.
- Que falta de respeto total, hacer preguntas a una dama sin siquiera presentarse y mas aun de un N'Tel'Quessir, que hacen ustedes aqui deberia preguntarlo yo. Y cuando vio a Cyrid, Danathor y Erwin sus ojos se abrieron aun mas. Y USTEDES, que hacen con un grupo de drow, mezclandose con escoria, no tienen orgullo?
- Joven dama, si realmente conocieras a ellos de piel oscura quienes nos acompañan, comprenderias que no son drow, sino elfos oscuros que siguen a la diosa Eilistraee. Dijo Cyrid, el mas calmo y diplomatico de todos.
- Creo que ahora no es tiempo de presentaciones, nuestro objetivo escapo, por suerte para nosotros, pero nuestra mision era destruirlos si llegabamos a confirmar los rumores. Recordo Erwin.
- La situación cambio amigo Erwin, por poco nos despedazan si no fuera por la aparicion de la pequeña. Respondio Cyrid.
- A quien llamas pequeña? tu, elfo gris.
Si Cyrid realmente fuera un elfo lunar, se hubiera sentido muy ofendido, Erwin en cambio casi sufre una dislocasión de mandibula por la fuerza que tuvo al abrir su boca, Cyrid sin embargo simplemente respondio.
- Las apariencias pueden engañar. Dijo con una sonrisa que desconcerto a la joven dorada. Permitenos presentarnos, soy Cyrid Kel'Thamir, de muchos lados y acompaño a Erwin Gol'Asso en una mision encomendada por los lideres de Evereska. Tambien nos acompaña Danathor Re'Danion, druida de Rillifane Ralathir, y por Alydril, sacerdotiza de Eilistraee que se ofrecio para ayudarnos despues de salvar nuestras vidas en un campamento de verdaderos drow.
- Bien, por fin algo de buenos modales, mi nombre es Fiona, y si se preguntan que hago por aqui, vivo no muy lejos de este lugar, a medio dia de marcha hacia el este, usualmente vengo a recolectar plantas que crecen en esta region, y cuando escuche el sonido de una batalla me acerque a ver que ocurria, vi a esa... cosa con alas y use mi magia, seguro eran muy debiles porque todos huyeron de mi poder.
- No lo creo pequeña, esas "cosas" como tu dices estuvieron a instantes de enviarnos a Arvandor a todos nosotros, estimo que huyeron porque debieron pensar que otra fuerza estaba por encerrarlos entre dos frentes de batalla, algo que estrategicamente es muy malo para el que queda encerrado en el medio.
- Pero ahora no molestaran mas verdad? Dijo con tono inocente la pequeña Fiona
- Ahora tenemos que perseguirlos hacia donde quiera que vayan, nuestra mision es eliminarlos si era real su existencia. Alydril, podrias pedirle a Eilistraee que nos indique el camino? Respondio Erwin.
- En seguida le pedire, asi estaremos listos para seguirlos sin problemas.
- Tendras que disculparnos, pero creo, y probablemente Erwin y Danathor opinen igual, que ya has hecho mas que suficiente por nosotros y estamos agradecidos, pero esas criaturas son asunto de Evereska, y ademas, seria muy dificil viajar con elfos oscuros junto a nosotros, la mayoria de las personas no tendran buenas actitudes al verlos a ustedes. Pero no olviden que hicieron ver a tres elfos..
- Cuatro. Dijo Fiona
- Cuatro elfos la verdad sobre ustedes. Y ademas he podido completar mis escasos conocimientos acerca de Eilistraee. Termino de decir Cyrid.
- Por cierto, no me dejaran atras a mi, les salve la vida y seguro lo hare nuevamente en el futuro.
- Si quieres viajar con nosotros tres, puedes hacerlo, pero no es un viaje de placer, esas criaturas son muy poderosas y malignas, y viajaremos por lugares que seguramente no hayas conocido.
- No me importa, seguro que van a necesitar a alguien tan buena como yo.
- Bien, entonces bienvenida al grupo Fiona.
Mientras tanto Alydril preparaba su hechizo de localización para encontrar a los Fey'ri en escape. Descubrio que se dirigian hacia el este, probablemente a la region del Moonsea. Despues de saludarse y prometiendo reencontrarse algun dia, los cuatro elfos emprendieron la marcha hacia el este, primero pasaron cerca de Evereska, donde Fiona pregunto si podian entrar, ya que ella nunca visito esa ciudad, pero Erwin le contesto negativamente diciendo que la mision todavia no habia terminado, y solo volverian si era absolutamente necesario. Siguieron por la ruta que atravesaba el enorme desierto de Anauroch, un viaje que les tomo varias semanas a traves de una de las regiones mas inhospitas de Faerûn, creada segun dicen las historias, cuando el imperio de Netheril fue destruido por su propia estupides.